Una vez configurada la iluminación, no importa si para una película o un servicio fotográfico, el segundo paso es asegurarse de que los colores de referencia sean correctos y estén bien equilibrados. Para hacerlo, es más que recomendable usar un color checker, es decir, un cartón en el que están impresos todos los colores bien calibrados, además de una escala de gris que va del blanco al negro. Y, por muy fuerte que sea la tentación, mejor evitar imprimirlo en casa: los colores nunca serán fieles. Se puede comprar un buen color checker por pocos dólares.

fotografia color checker
1. color checker de X-Rite llamado “passport”
2. color checker en folio fabricado por GretagMacbeth

Hay diferentes fabricantes que proponen este tipo de producto. La diferencia más importante es el material con el que se fabrica. La versión en cartulina es más barata, pero tiende a estropearse más fácilmente y, con el tiempo, incluso a descolorirse. Pero también existen en versión rígida en forma de estuche, más cara, pero mucho más duradera.

El uso del color checker es bastante sencillo:

  • Se configura la iluminación y se equilibra con el termocolorímetro
  • Se calcula la exposición con un exposímetro externo
  • Se comprueba que la composición cromática refleje la impresión que se desea dar de la escena y se corrige, si es necesario, la iluminación
  • Llegados a este punto, se graba la imagen (en el caso de un fotógrafo, simplemente se dispara) encuadrando el sujeto con el color checker al lado (en el caso de un paisaje, mejor usar un caballete). La imagen, además, será útil en la fase de postproducción, cuando se importen todos los datos al software de edición.

Nota importante: si, durante la sesión, cambia de alguna manera la iluminación, aunque sea poco, será necesario volver a tomar una nueva imagen con el color checker y el sujeto.

modelo foto color checker
1. Modelo con color checker

La herramienta, en otras palabras, ayuda a crear un “perfil de color” para utilizar y aplicar en todas las imágenes. Además, permite controlar la composición de colores durante la sesión. Resulta de gran ayuda también para quien trabaje en la postproducción, sobre todo durante la corrección del color, porque acelerará la operación de match entre las diferentes tomas o fotografías, protegiendo la continuidad visual.

Conviene recordar que dos cámaras fotográficas, aunque sean idénticas entre ellas (incluso del mismo modelo y marca), nunca producirán dos fotografías perfectamente idénticas entre ellas. Si además las cámaras fotográficas o de cine son diferentes, con mayor motivo es casi obligatorio usar el color checker.

En breve, un color checker sirve para:

  • Corregir el blanco
  • Equilibrar los negros y los blancos
  • Asegurarse de que los colores se correspondan perfectamente
  • Crear un perfil de color en postproducción
  • Ahorrarle tiempo al colorista (¡…y dinero al productor!)
  • Combinar fotos o vídeos de varias cámaras diferentes
  • Obtener una continuidad visual

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