Ya se hable de set cinematográfico o fotográfico, la iluminación representa el aspecto central y esencial de las posibilidades artísticas y expresivas en ambos ámbitos. Se trata, por tanto, de “modelar” la luz según la idea de imagen que tenemos en la cabeza o que se nos encarga. Por ello, cuando nos piden que iluminemos un sujeto cualquiera, las primeras preguntas que hay que hacerse son: ¿qué estoy iluminando? ¿Qué necesito? ¿Qué herramientas me hacen falta?

Partiremos del planteamiento básico para la fotografía (que normalmente también se utiliza en las vídeo-entrevistas), mientras que más adelante afrontaremos el más usado en el cine, donde las cosas cambian notablemente. Está claro que se trata de directrices estándar a partir de las cuales se puede experimentar.

Sistema fotográfico

Imaginemos que tenemos que iluminar un set fotográfico en un estudio o una habitación cualquiera. La mayor parte de los manuales sugiere que se empiece con el sistema de tres luces: luz principal (o “luz guía”), luz de contra (o “contraluz”) y luz de relleno (o “luz de base”).

Sistema de 3 luces:
1. Luz principal o guía
2. Luz de contra o contraluz
3. Luz de relleno o de base

Luz principal

Es la primera fuente de iluminación de la que nos debemos ocupar. ¿Qué queremos transmitir? ¿Qué sensación queremos expresar? Se trata de aspectos decisivos a partir de los cuales modelar nuestro trabajo. Una vez aclarado el objetivo último que buscamos, debemos decidir de dónde debe prevenir la luz principal: es el aspecto principal que se debe resolver antes de encender cualquier otra luz. Respecto al sujeto, la luz de guía se puede colocar a la derecha, a la izquierda y también detrás: en este último caso, la luz de fondo coincidiría con la luz de guía, obteniendo un sujeto a contraluz. En cualquier caso, la principal será la más intensa en términos de flujo luminoso.

1. Sujeto iluminado por una sola fuente luminosa

Luz de relleno o de base

Es la luz situada en el lado contrario respecto a la luz principal. Por tanto, si esta última está a la derecha, la luz de relleno suele estar a la izquierda de la cámara de fotos o de vídeo. Es menos potente y desempeña la función de aclarar y suavizar las sombras creadas en el sujeto por la luz principal.

Luz de base
1. Luz principal
2. Luz de relleno o de base

Luz de contra o contraluz

El objetivo fundamental de la luz de contra es obtener una separación entre el fondo y el sujeto, creando una mayor profundidad de campo. La luz de contra casi siempre está posicionada detrás del sujeto y arriba, para iluminar el cabello o el contorno del sujeto mismo, devolviendo una mayor tridimensionalidad.

1. Luz principal
2. Luz de relleno o de base
3. Contraluz
luces de cine
4. Contraluz que resalta el sujeto del fondo y se puede utilizar para crear la silueta del sujeto iluminado (5).

La variante cinematográfica

Cuando se habla de luz para el cine, el discurso cambia radicalmente: normalmente no se utiliza el esquema de tres luces, sino que se plantea el set según otros parámetros: el primero de ellos el tiempo.

Tiempo

Los fotógrafos trabajan con imágenes estáticas; los directores de fotografía con imágenes en movimiento. Por tanto, la dimensión temporal adquiere un valor central que se refleja mucho más allá de la simple definición de cine, entendido como lenguaje artístico vinculado al tiempo (al igual que la música y la poesía). Como se puede intuir, ésta es una diferencia que tiene consecuencias sustanciales también en la elección de la iluminación. Tomemos como ejemplo la inspección, necesaria para elegir las herramientas por una serie de motivos logísticos que también condicionan a los fotógrafos. Un director de fotografía hará necesariamente una sesión previa para determinar cuál será la luz presente y cómo incidirá en el ambiente. Esto porque es necesario saber cómo cambian las fuentes luminosas durante el día, cómo influyen en la escena y cómo interactúan entre ellas. En este sentido, una de las primeras cosas a tener en cuenta es la luz del sol, que varía a lo largo del día.

El sol como modelo

Y precisamente la luz del sol constituye un elemento importante para la iluminación en las películas. De hecho, no solo se suele utilizar como luz principal en las escenas de exteriores, sino que, donde no está presente, se intenta emular. Evidentemente, para recrear el efecto solar se necesita una notable cantidad de luz, y no es casualidad que las fotos del backstage de los sets cinematográficas a menudo están extremadamente iluminadas. Por tanto, en términos de potencia del flujo luminoso, está clara la notable diferencia entre las necesidades de un fotógrafo y las de un director de fotografía. Otra técnica recurrente en el ámbito cinematográfico, además, consiste en usar el sol como contraluz. Muchos directores de fotografía, en concreto, optan por esta solución porque permite ejercer un control mayor.

Bouncer y luz de relleno

En cambio, aunque pueda resultar raro, la luz de relleno no se usa casi nunca, aunque los fotógrafos que empiezan a trabajar como directores de fotografía tienden a usarla. El motivo por el que se considera un elemento a evitar está en la gran importancia que se da en el ámbito cinematográfico a las sombras creadas por la luz principal. La mayoría de las veces, en su lugar se utiliza un bouncer para reflejar la luz de contra en los ojos del sujeto. Por tanto, mientras los fotógrafos dirigen la luz directamente a los sujetos, los directores de fotografía optan casi siempre por bouncers u otros tipos de paneles reflectantes. Esto se debe a la diferencia entre las potencias luminosas y, por tanto, entre la cantidad de luz a disposición que separa a los fotógrafos de los directores de la fotografía.

Los fotógrafos trabajan con imágenes estáticas, los directores de fotografía con imágenes en movimiento.

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