La iluminación, tanto en la fotografía como en el cine, supone la base de nuestro trabajo. Trabajamos con la luz y, por ello, debemos conocer todos sus secretos, debemos aprender las técnicas para modificarla según nuestras intenciones y no podemos evitar entrar en detalle de las tecnologías a nuestra disposición. De la luz y de su uso en el set hablamos en diferentes artículos, como cuando afrontamos las diferencias entre las diferentes luces, o la diferencia entre la iluminación cinematográfica y fotográfica.
Aquí, en cambio, nos concentramos en el funcionamiento de la cámara fotográfica. Debemos dominar su mecanismo, por lo menos el básico, y no tanto por un aspecto técnico, que también es importante, como más bien por las infinitas soluciones expresivas que derivan del mismo.

càmara sensor luz
1. Sensor de una cámara fotográfica
rollo luz peli
2. Rollo de película usado en las cámaras de cine

Una primera especificación importante reside en la distinción entre la cámara fotográfica digital y la analógica (en película). Podemos considerar la cámara fotográfica digital la evolución de la analógica: gradualmente, la película ha sido sustituida por un sensor, tecnología en la que se sigue invirtiendo, con el resultado de una mejoría progresiva y continua de las prestaciones. Pero la sustitución aún no es completa y, de hecho, aún hay defensores de la película. En ambos casos, es esencia profundizar en los medios a disposición: de hecho, a continuación nos centramos en los cuatro elementos en los que se basa el mecanismo fotográfico.

  • Película o digital
  • Sensibilidad
  • Obturador
  • Diafragma

¿Película o digital?

Empezamos con una lista sencilla de virtudes y defectos tanto de la película como del digital, con el fin de obtener un primer cuadro sobre la revolución que se está viviendo en los últimos años.

Virtudes de la película:

  • Diferentes formatos
  • Resolución equivalente más alta respecto al digital
  • Larga duración en el tiempo (aproximadamente 500 años en blanco y negro y 150 a color)
  • La sensación agradable de un negativo físico entre las manos

Defectos de la película:

  • Tiene un coste mayor
  • Es trabajoso revelarla
  • Si uno se equivoca en una toma se “malgasta” un fotograma
  • Tomas limitadas

Virtudes del digital

  • Alta reproducibilidad
  • Número de tomas virtualmente ilimitado
  • Facilidad de elaboración en postproducción

Defectos del digital

  • Resolución relativamente más baja
  • Su duración está condicionada por el medio digital en el que se conserva
  • No se tiene un negativo físico entre las manos

Sensibilidad

Con este término, también llamado “rapidez”, nos referimos a la sensibilidad de la película o del sensor a la luz. Generalmente, en función de la sensibilidad de las películas, se distinguen entre lenta, media, rápida y ultra-rápida:

  • Lenta: sensibilidad Asa no superior a 50
  • Media: sensibilidad de entre 50 y 160 Asa
  • Rápida: sensibilidad de entre 160 y 800 Asa
  • Ultra-Rápida: Valor Asa superior a 800

Una película lenta necesita una mayor cantidad de luz para su impresión, y eso significa que los tiempos de exposición deben ser más largos. Por contra, se obtiene una definición excelente y también se pueden realizar ampliaciones notables sin pérdida de detalles. En cambio, la ventaja principal de usar una película ultra-rápida consiste en el hecho de que basta muy poca luz para disparar, pero por otra parte existe el riesgo de que haya “granulosidad” en la película, cuyo correspondiente digital se denomina “ruido”. No nos detenemos en la definición técnica de granulosidad. Es suficiente saber que se refiere a una falta de nitidez en la imagen.

En el digital se puede configurar la sensibilidad del sensor en pocos momentos, a través de los controles de la máquina. El principio básico sigue siendo el mismo: cuanto más baja es la sensibilidad, más se necesitan tiempos de exposición largos o de mucha luz. El paso de una sensibilidad a otra se corresponde casi siempre con un valor doble respecto al anterior. Las sensibilidades más conocidas se expresan en ISO y son de 100, 200, 400, 800, 1600, 3200, 6400, etc..

Obturador

En la cámara fotográfica, el obturador es el dispositivo que controla la velocidad de disparo. Esta última se refiere al tiempo que tarda la máquina en abrir el obturador para que pase la luz, impresionar la película o el sensor y volverlo a cerrar.

Dicho tiempo, llamado “tiempo de exposición”, se mide en fracciones de segundo, y los valores estándar se pueden sintetizar así: 1/8000 s, 1/4000 s, 1/2000 s, 1/1000 s, 1/500 s, 1/250 s, 1/125 s, 1/60 s, 1/30 s, 1/15 s, 1/8 s, 1/4 s, 1/2 s, 1 s y más.

Diafragma

El diafragma es el mecanismo que regula la cantidad de luz que dejar pasar en el momento en el que se abre el obturador. La medida de dicha cantidad se divide en valores de “apertura” que están marcados en la rueda de los objetivos con la letra “f”: f1 indica un diafragma completamente abierto, mientras que f22 indica un diafragma casi completamente cerrado. El paso unitario de un diafragma a otro se denomina “paso”. Quien trabaja en el ámbito de la iluminación fotográfica, generalmente razona por variaciones de 1 paso o, como máximo, ½ paso. En cambio, los directores de fotografía están acostumbrados a utilizar tercios de paso y, normalmente, en los objetivos se encuentra la letra “t” en vez de la “f”. Además, el diafragma incide en la que se denomina “profundidad de campo”, que se refiere a la zona de la imagen donde los objetos son nítidos. Al aumentar el número que sigue a la “f”, aumenta también la profundidad de campo. Por tanto, se debe buscar un compromiso entre la cantidad de luz y la profundidad: cuanto más abierto está el diafragma, mayor será la luz, pero menor la profundidad de campo. Sin embargo, esto también permite efectos artísticos deseados. Con cada paso de una “f” a otra, o de un paso a otro, obtenemos el doble de la luz que entra en la cámara fotográfica.

El mismo efecto se puede notar con el iris del ojo humano. De hecho, en condiciones de luz escasa, el iris está completamente abierto, permitiendo una visión muy nítida desde cerca que, sin embargo, sacrifica la profundidad. Cuanto más alta es la cantidad de luz, más tenderá a cerrarse el iris, garantizando una visión mejor desde lejos.

aperturas de lentes profesionales
Ejemplo de diferentes aperturas de diafragma

Leave a Reply