El exposímetro y el termocolorímetro son dos herramientas fundamentales para el control de la iluminación, tanto en el estudio fotográfico como en el set cinematográfico. De hecho, el análisis que haremos vale para ambos ámbitos, aunque una primera distinción está en la importancia que tiene su uso en uno y en otro. Aunque sean útiles, un fotógrafo no está obligado a usarlos, mientras que para el director de fotografía se pueden considerar necesarios.

1. Exposímetro
2. Termocolorímetro

Exposímetro

El exposímetro es una herramienta que sirve para medir la cantidad de luz, indicando así un dato que, en caso de que se trate de fotografía, nos sirve para determinar la exposición exacta y para regular la sensibilidad de la cámara fotográfica, la velocidad de disparo y la apertura del diafragma. El exposímetro se puede incorporar a la cámara fotográfica digital o presentarse como aparato independiente que se debe sujetar con la mano. Entre el interno y el dispositivo externo hay una cierta distancia, pero antes de hablar de ello debemos explicar el principio general de esta herramienta.

Si iluminamos un sujeto, en un estudio o un set, nuestro primer paso será detectar la intensidad del flujo luminoso con el exposímetro, con el fin de obtener valores correctos de exposición y, por tanto, un disparo mejor. El haz de luz principal se puede medir de dos maneras, teniendo en cuenta la luz incidente o la luz reflejada.

Luz incidente

Es la luce que ilumina directamente el sujeto. Para medir su intensidad, se debe acercar el exposímetro a lo que deseamos fotografiar y apuntar el visor en dirección a la fuente luminosa. Así la detección no se ve influida por el sujeto iluminado y por la luz que refleja. Llegados a este punto, será suficiente leer la medición obtenida en el dispositivo.

1. Exposímetro posicionado entre el foco y el sujeto, con la fotocélula dirigida hacia la fuente
2. Rayo de luz que alcanza el sujeto

Luz reflejada

Con las mismas condiciones de iluminación de la misma medida, esta vez observamos la luz desde otra posición, es decir, en el mismo punto que la cámara fotográfica o de vídeo, dirigidos con el exposímetro en dirección al sujeto iluminado. El dispositivo mostrará casi siempre un resultado diferente al primero. De hecho, los valores obtenidos en la lectura incidente se corresponden con la luz proyectada al sujeto independientemente de cuál sea, mientras que en la lectura reflejada cada sujeto (un perro, un paisaje o una persona) refleja de manera diferente.
Tomando el ejemplo de una persona, cuanto más oscura sea su piel menos luz reflejará, porque absorberá más. Para el exposímetro es como si estuviésemos en condiciones de iluminación escasa y, por tanto, recomendará abrir el diafragma o aumentar los tiempos de exposición para que entre más luz. Todo lo contrario sucedería con un modelo de piel muy blanca. Por eso la luz reflejada y la luz incidente ofrecen dos lecturas exposimétricas completamente diferentes. En concreto, el exposímetro está calibrado para leer una luz reflejada en un cartón de color gris al 18%: esto vale para todos los exposímetros. En función de las variaciones del gris 18%, el exposímetro sugerirá abrir o cerrar el diafragma para obtener la posición correcta, ofreciendo valores diferentes.

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1. Rayo de luz que alcanza el sujeto por su lado derecho.
2. Rebote del haz de luz del sujeto hacia el exposímetro.

Exposímetro integrado y exterior

Ahora necesitamos profundizar en el tema desde el punto de vista de la cámara fotográfica. Esta solo puede leer la luz reflejada por el sujeto y detecta un valor medio obtenido con el cálculo de su algoritmo interno. En función del mismo, la máquina recomienda la mejor exposición, que, sin embargo, así nunca será correcta del todo. Hay quien podría objetar que las nuevas cámaras fotográficas digitales tienen una configuración, el “zebra pattern”, que indica las zonas donde la luz está demasiado expuesta o demasiado poco expuesta (luces altas o bajas). Es verdad, pero, midiendo la exposición de esta manera, no se puede conocer de forma precisa el ratio de iluminación, lo que se puede conseguir con un exposímetro manual externo. Más en detalle, el ratio de iluminación se refiere a la relación entre la luz principal y la de relleno: cuanto más alta sea la relación, más intenso será el contraste entre luces y sombras en la imagen. Como es fácil imaginar, se trata de un parámetro decisivo: para un director de fotografía es simplemente indispensable utilizar un exposímetro no integrado.

Termocolorímetro

estudio de foto
2. El termocolorímetro detecta diferentes características del haz luminoso.

A pesar de la exposición correcta obtenida gracias al exposímetro, una vez que se vuelve al estudio se pueden observar colores de vídeo falseados, aunque ahora se puede tener una vista previa directamente en la pantalla de las cámaras digitales. ¿Por qué sucede? Las luces que al ojo humano le parecen blancas no lo son necesariamente: en vídeo, por ejemplo, podrían tender al verde. De hecho, nuestro ojo se adapta a las diferentes condiciones, para ver la luz casi siempre blanca. Por todo ello, otro medio fundamental para el control completo de la iluminación es el termocolorímetro.

Esto sirve para medir el espectro luminoso de la luz y para identificar la temperatura del color. Entre la información que puede dar también esta el CRI (Color Rendering Index), es decir, en qué medida son fiables los colores que forman la luz blanca de la lámpara. Por el momento, basta saber que cuanto más alto es el valor del CRI, más natural será el resultado (la luz solar, que posee un espectro continuo y uniforme, tiene un CRI cercano a 100). Otro dato fundamental se refiere a las dominaciones de color, que se pueden corregir con el filtro indicado precisamente por el termocolorímetro. Por ejemplo, un neón que nos parece blanco a menudo para la cámara fotográfica tiende al verde. Está claro que iluminar un sujeto con un neón que tiende al verde no es lo mejor, a no ser que se busque precisamente ese efecto.

Este tipo de dispositivo utiliza un sensor optoeléctronico para realizar la mediación, y los valores más significativos indicados son la Temperatura Color (CCT), la intensidad luminosa (lux), el Ra (análogo al CRI) y las coordenadas cromáticas en el diagrama CIE.

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1. El temocolorímetro también puede indicar el CRI de un se de colores extendido.

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